Mierda escrita por Guillermate Etiquetas: , ,

Como un delfín en las costas japonesas, ya estoy de nuevo en la red. El verano se está acabando y volvemos de nuevo a la rutina. Yo vuelvo con el blog y me vuelvo del campo, los niños empiezan el colegio, Belén Esteban vuelve a Sálvame a trabajar, o a hacer lo que ella haga, que grita y eso.


He incluido varios cambios en el blog. A partir de ahora no os saltará el antivirus cuando entréis a él y dejaré de cobraros dinero con cada visita. Ahora lo haré con cada comentario. Además he incluido una encuesta en la parte derecha del blog (iqzuierda para todo dsilxeico qeu me lea) que podréis contestar si queréis, esto sí, gratis.

Empecemos. Este verano ha sido el verano de fútbol. Iker le dio un beso en directo a Sara Carbonero e Iniesta hizo algo, no sé exactamente, parar un gol o algo. No sé por qué la gente se revolucionó tanto por el beso entre Iker y Sara, si iban vestidos. El caso es que no es extraño que un futbolista tenga novia, lo raro es que tenga novio. ¿Alguien conoce algún futbolista gay? Hay menos futbolistas gays que neuronas en la cabeza de Belén Esteban (he descubierto una nueva mina de chistes). Que yo sepa, solo he oido que hay árbitros maricones. Pero ese es otro tema.

Las vacaciones en el campo no han estado tan mal. Mientras vosotros os moríais de calor en la ciudad yo me moría asediado de insectos. Cada noche había una araña al lado de mi cama. No es que me den miedo, que va, ¿quién puede asustarse de una cosa así? Joder si con eso se puede hacer un abrigo. Es la nueva moda, Carmen Lomana ya lleva uno. Y por como habla, diría que también lleva una araña en la boca porque no se le entiende nada. Pues eso, aparecían tantas arañas de la nada que empecé a creer en la teoría de la generación espontánea. Además, conforme avanzaba el verano fui desarrollando nuevas habilidades y ya detectaba los bichos nada más entrar en una habitación. Tenía un sexto sentido, un insexto sentido. Es lo más gracioso que vais a leer hoy.

Otra cosa que me jodía un montón de mi cuarto era que la cama daba de cara a la ventana. Esto puede parecer guay porque te entra el viento de cara y ves las estrellas y todas esas tonterías. El problema viene cuando hay luna llena. Es como si durmieras con la luz encendida. Más de una noche ha venido mi madre a mi cuarto a las tantas diciéndome "Niño apaga la luz". Y yo: "No mamá, si es la luna llena".

Cuando vives en un lugar donde no hay internet, como me ocurrió a mí, tiendes a ver más la tele. Me enganché a las series de Disney Channel, como Hanna Montana. Además, las veía en inglés para practicarlo y eso. Hanna Montana tiene la voz tan grave que cuando la oí por primera vez en inglés pensé que estaba oyendo al duque hablar en inglés.

Hay una cosa que se ha puesto de moda este verano y que me llama mucho la atención. No sé si lo habréis visto en la tele o en internet. Se trata de peces haciéndote la pedicura. A mí esto me ha dejado helado. Esto no es si no un signo más de que el mundo se está volviendo del revés. Hemos pasado de limpiar el pescado a que el pescado nos limpie a nosotros. ¿Qué será lo próximo? ¿Qué las hamburguesas nos coman? ¿Qué nosotros demos luz a las farolas mientras estás se van de marcha por la noche? Por favor, parad esto antes de que se os vaya de las manos.

Otra de las cosas que me ha llamado la atención de este verano, o más bien de este final de verano, es que el científico Stephen Hawking (el mayor genio desde aquel chaval que le quitó las curvas a la botella de la Coca-cola) ha escrito un libro en el que llega a la conclusión de que Dios no creó el universo. Vamos, que Dios en el día del Big Bang tuvo menos trabajo que un torero en Cataluña. Qué cosas. Pero eso ya me lo olía yo. Yo siempre he dicho que el universo lo construyó "El Pocero".

Bienvenidos de nuevo.