Mierda escrita por Guillermate

Cómo me encanta escribir de cosas que me cabrean. La publicidad, esa forma de hacernos llegar de una manera atractiva y entendible productos o servicios que pueden sernos más o menos útiles. Cómo me encanta escribir sobre la publicidad.

Hoy me siento revolucionario, es lo que tiene escuchar punk. Voy a protestar contra la publicidad. Porque estoy seguro que no soy el único que está harto de que al abrir una ventana de Firefox (o Explorer para los más tontos, juas) se os abran veinte de publicidad. Odio la publicidad en casi todas tus formas. Tengo la bandeja de hotmail saturada de spam. Si hubiese hecho caso a cada anuncio que me ha ido llegando, mi pene se vería desde el satélite. Y la longitud de mi pene dista mucho de la de la muralla china.

Primero, la publicidad en la tele. Los cortes publicitarios, aunque acostumbrados a ellos, me tocan los huevos. "Oh Dios mío, está a punto de disparar al prota de la peli... Ahorra con Fairy, úsalo ahora para limpiarte también la polla". Perdón, pero me enerva. Y los típicos: Coca cola patrocina este espacio. Ya mismo patrocinaran todo: "Coca cola patrocina esta frase". O mejor: "Coca cola patrocina este fonema". Increíble. Luego está la publicidad encubierta. Gracias a esto en Física o Química enseñan la marca del condón que usan, en C.S.I anunciarán limpia huellas y en Sin tetas no hay paraíso...pues no lo sé porque no lo veo pero supongo que anunciarán sugetadores. De hecho esto llega ya hasta a los concursos:

-Con la I, famosa tienda de muebles de origen sueco
-Ikea
-¡Correcto! Ahora con descuentos de casi el 30% la primera semana de Noviembre, no olviden visitar su tienda Ikea más cercana, porque donde caben dos...
-¡Qué se agota el tiempo!
-Sí, sí. Con la P, programa de televisión que se hizo famoso gracias a una prueba consistente en ir adivinando palabras en un rosco solo con su definición
- No sé, pasapalabra
-Correcto, de lunes a domingo en la cadena de Belén.

Y luego la manía de anunciar cosas mientras estamos viendo series o películas en TV. Ya saben, que reducen la imagen de la serie o peli a un cuadro para anunciar su programación o cualquier producto. De hecho en el futuro el 25% de la pantalla será para emitir programación y el 85% restante para publicidad. Ya sé, ya sé, es 75.

Al fin y al cabo, la tele la veo poco, para ver series está internet. Pero es que ahí es donde está aunmentando la cantidad de publicidad more and more. Cuando te metes en hotmail para ver si la profe de filosofía te ha enviado los apuntes tienes que bucear entre decenas de anuncios que te ofrencen aprender a hablar inglés, dinero gratis (claro que es gratis chato, el dinero no se compra) o alargamientos...del período vacacional. Así es normal que uno se equivoque de correo y se estudie la última oferta de cofidis en lugar del pensamiento racional.
Luego por muy influyente que sea la publicidad no importa, estás suspenso. A pesar de que tu profe cuente con mil euros más en su bolsillo. Me pregunto si eso contará como soborno.

Acabo ya que he quedado con un magnate de una multinacional de no sé que, que quiere anunciar sus productos en mi blog, y yo, oye, encantado.