Mierda escrita por Guillermate

Hace dos días comencé el bachiller. Ha sido una experiencia... Ha sido una experiencia. Llegamos pronto al Instituto (no voy a decir nombres, se que hay muchos que me odian, bueno muchas) y nos meten a todo 1º en el salón de actos. Comienza a hablar el director: "Hoy comienza vuestra enseñanza postobligatoria...". "¡Vámonos, que nos hemos equivocado!", le dije a mi compañero. Luego me enteré que enseñanza postobligatoria era bachiller. El caso es que me nombraron y me tocaba irme a mi clase, pero del charco de sudor que había formado, me escurrí y me caí al suelo.

Una vez recuperado de la conmoción y lavada la boca (me hizo el bocaboca un conserje) me fui para la clase. Claro, como entré el último y somos impares me tuve que sentar solo. Si no quería resaltar ya lo había conseguido. Solo espero que a las chicas les gusten las cicatrices en la cabeza. Aunque creo que no, porque he oído que me llaman el de la lobotomía. En fin.

Los compañeros son de lo más normal. Que no se comportan raro vamos. Le pegan al profesor, no le dejan hablar, queman pupitres (con una técnica muy pulida, eso sí), derriban paredes, rompen cristales, usan el armario de las escobas como picadero, usan la esquina de la clase como picadero, usan las mesas como picadero, usan al profesor como picadero (con una técnica también pulida). Un gusto de compañeros.

Los profesores. Un poco raros. Le dije a la de informática: "Me deja introducir mi usb en su puerto" (el mío no funcionaba) y me pegó un guantazo y me llamó pervertido. Estos se creen que están en Física o Química. Y yo: "Señora que no quiero acostarme con usted". Y ella: "Claro que no". "Pues quíteme las manos de su culo", respondí yo. Un sirocazo que ni el Borja Pérez.

¿Qué no veis "Qúe vida más triste"?